¡Bienvenidos a mi casa!

Tal vez ésta es la casa en que viví

cuando yo no existí ni había tierra,

cuando todo era luna o piedra o sombra,

cuando la luz inmóvil no nacía.

Tal vez entonces esta piedra era

mi casa, mis ventanas o mis ojos.

Me recuerda esta rosa de granito

algo que me habitaba o que habité,

cueva o cabeza cósmica de sueños,

copa o castillo o nave o nacimiento.

Toco el tenaz esfuerzo de la roca,

su baluarte golpeado en la salmuera,

y sé que aquí quedaron grietas mías,

arrugadas sustancias que subieron

desde profundidades hasta mi alma,

y piedra fui, piedra seré, por eso

toco esta piedra y para mí no ha muerto:

es lo que fui, lo que seré reposo

de tu combate tan largo como el tiempo.

Pablo Neruda.

martes, 9 de febrero de 2010

Libros viajeros.

Este sábado también me compré unos libros. Dos de cocina caserita, hummm, que rico, ya les pondré alguna receta de las que pruebe, Cocina Tradicional Canaria (Vicente Sánchez Araña) y Cocina Mediterránea , y uno para leer, Stonehenge, Bernard Cornwell.


Hace tiempo que no leo nada que no sea para y por mi profesión, y gracias a mis amigas me he animado. Pero siempre termino en el mismo terreno, así que espero que el próximo sea una historia de amor, para intentar cambiar el chip.
Me pareció muy interesante, no sé si austedes les resultará aburrido, aquí les cuento de lo que va.-

Hace unos cuatro mil años, una tribu del sudoeste de Gran Bretaña llevó a cabo una de las mayores hazañas arquitectónicas de todos los tiempos: Stonehenge, un santuario hecho a base de inmensos bloques de piedra traídos de tierras lejanas. La grandiosidad de la obra ha dejado perplejos a los investigadores a lo largo de los siglos. ¿Qué llevó a aquellos hombres a acometer semejante empresa?¿Cuales eran sus nombres, sus motivaciones, sus dioses?
Bernard Cornwell responde a éstas y muchas otras preguntas a través de la historia de los tres hijos del jefe de la tribu de Ratharryn: Lengar, Camaban y Saban; el guerrero, el visionario y el constructor. Tres hermanos muy diferentes entre ellos, tres hermanos que , cada uno a su modo, osaron desafiar al mismísimo dios del Sol.

Muchos besitos. Bettina.

1 comentario:

rocío dijo...

Estas fotos si que son de profesional, que bonitas las rosas, ¿son de tu jardín? Por cierto gracias por la sinopsis del libro :)
Muaka